domingo, 2 de marzo de 2014

Sobre los encasillamientos y la reacción de los fanáticos

Creo oportuno crear un espacio para esas discusiones que siempre están entre los que se juntan y hablan de música con muchísima buena fe pero todo se degenera y se vuelve inconciliable. Mi pregunta sería ¿Qué pasa con el rock que siempre molesta los epítetos? Entiendo que el asfixiante lugar que se encuentran los músicos cuando se los encasilla pero el asunto se va de proporciones cuando los que hablan de encasillarse no son los músicos sino los fanáticos. ¿En qué momento se puede hablar de fanatismo? Ciertamente es algo que mucha gente no se da cuenta de que está hablando con demasiada cercanía sobre una banda y eso imposibilita el estado de autoconciencia del otro y cuando eso sucede es muy difícil de sortear porque por más que se le indique la poca subjetividad, se alude que la música entera es subjetividad. Cosa que en parte es cierta pero el asunto es aún más profundo y lleva a dejar de lado el aspecto total del hecho cultural que se está determinando.

Más allá de cualquier estimación que sea haga sobre la pertenencia a una banda a un género particular, siempre se la está determinando. Es casi imposible no hacerlo y no hacerlo implicaría no tener un eje o una brújula para buscar sobre bandas. Y ese es el punto de todo esto. Muchos confunden el estar pendiente de algún nuevo sonido es algo arbitrario o fortuito y el asunto es totalmente el opuesto ya que aquellos epítetos, tan defenestrados por los fanáticos del anti-encasillamiento, sirve. Lamentablemente, en aras de mostrar cierta superación intelectual o simplemente una superación individual -la vieja "yo tengo el pito más largo que vos"- termina borrando los rastros que dejan estas encasillaciones y con ello borran las huellas de la búsqueda de las bandas. Con esa búsqueda me he encontrado con muchísimas bandas que suenan muy bien y que cuando las comparto con la delicada diplomacia de quien no dice casi nada para decir muchísimas cosas, ellos -los fanáticos de los anti-encasillamiento- me preguntan de dónde saqué esa banda o ese disco.

Una vez dicho esto, queda establecido por qué no tengo miedo ni soy un boludito más que utiliza demasiados epítetos para encasillar bandas. Los epítetos son meras herramientas, medios a un fin determinado que solo busca encontrar buenas bandas que sigan una misma tradición y que no se corten las venas porque simplemente un boludito más no sabe que lo que está haciendo es encasillar a las bandas y con ello limitar al artista. Luego, me podrán decir que eso sucede y que hay que ser menos caradura para hablar de música y dejar los disparates a un lado. Bueno, esto es también cierto. El asunto se comprendería aún más cuando el que está proporcionando material no lo está haciendo desde la elegancia de la originalidad, sino que lo está haciendo luego de una búsqueda de 48 horas de escuchar más de 50 discos y se encuentra tan sucio como para no diferenciar algunos matices que a la distancia y en la frescura de alguien que puede abstraerse lo percibe mejor. Ahora desde esa posición siempre se olvida el hecho de que una persona cualquiera estuvo escuchando 50 discos en menos de tres días y está tan ensimismado en un sonido que siempre es el mismo para buscar al distinto, al que sobresale de una pila entera de discos y que se propone una simple cosa: compartir.

Es ese el momento en que hay un choque que se vuelve bastante absurdo. Esto es lo más viejo que existe en la historia y no creo que el ambiente del rock tenga ninguna originalidad. Fanáticos contra fanáticos siempre van a estar disputándose viejas rencillas, viejas peleas, viejas discusiones. El asunto necesita una superación pero se encierran en una pelea absurda que no tiene límites cuando llega al disparate.

El asunto es que se necesitan hacer algunas parábolas que equiparen a un sonido que siempre se está buscando. Y al hacerlo eternas luchas sobre distintas hermenéuticas abstractas empiezan a copar los espacios en donde las discusiones se tornan ad hominem y terminan cerrándose en discusiones absurdas que ya hace tiempo perdieron sentido. Siempre va a haber gente queriendo determinar una forma pero eso no quiere decir que esté todo dicho. El asunto se construye a medida que se vive y siempre hay una nueva banda que quiere hacer algo siguiendo una misma tradición o ir en contra de esa vieja tradición. La vida proporciona distintos momentos en que los nervios pueden hacer saltar a cualquiera para cualquier lado de manera inexplicable. Hasta que sucede todo y hay que explicarlo de una manera general para que muchos puedan entenderlo. Yo por lo pronto me limito a hacer lo que siempre hice, comentar buenos discos.

Luego, todo lo demás es simplemente algo que me es ajeno y que tiene lugar para la gente que quiere proporcionar algún tipo de originalidad que me tiene sin cuidado. Cierto es, que las conductas contradictorias de los fanáticos siempre están presentes en todos los ámbitos y que el absurdo puede copar terreno en cualquier momento. Mi asunto siempre va a estar dirigido hacia un lugar más productivo y que no voy a hacer miramientos sobre cosas absurdas sólo porque se está hablando de algo de lo que nunca se puede hablar, como la música.

Mi intención es buscar música y tratar de darle un orden a toda esa gran cantidad de discos que suenan muy bien y que todas ellos tienen un punto en común, la cultura. Hay algo que se transmite desde un stoner, un doom, un psychedelic o lo que sea, y apunta a orientar a aquellos que están ávidos de nuevas cosas que están sucediendo mientras nos bombardean con millones de publicidades tapando un hecho cultural que es libre y que no se lo puede cuantificar como ellos pretenden. Ese creo que es el asunto más dañino que hay porque se tapa muchísimas bandas de ahora y siempre se habla sobre que las bandas de ahora no son tan buenas que las de antes. Pero antes de ponerme a discutir otra cosa distinta e irme de tema no quería dejar la oportunidad para dejar en claro por qué uso tantos epítetos y dejar establecido que tengo plena conciencia de los problemas de los encasillamientos.

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