jueves, 27 de noviembre de 2014

Katon, Corteza y El Hombre y su Sombra en Rock N Cua (La Plata) {review}


El viernes pasado fui a Rock N Cua para ver a tres bandas que vengo siguiendo de una forma o de otra. Hacía unos 10 días que me habían comentado que Camilo Mallo iba a dejar su puesto en el bajo en KATON y que lo iba a reemplazar por unos meses el antiguo bajista de la banda. Con Roberto Dellavalle la banda con origen en Chascomús volvería a ser lo que fue desde sus orígenes, o sea, una banda de Chascomús.

La fecha la tomé como con todas las fechas a las que voy, o sea, me levanté más o menos a la hora que anunciaron, me tomé un café rápido y me fui a las corridas para ver el show. Había tenido una tarde pésima con un terrible dolor en el hígado y no estaba 100% pero pude tomar mi café tranquilo. Quería ver lo que era EL HOMBRE Y SU SOMBRA que es la formación experimental de Matías Carranza de Fauna Records en guitarra y efectos, Nicolás Granado en synth y Leo Calo saxo y voces. Éstos dos últimos trabajaron juntos en la formación de heavy psicodelia AYERMANIANA.

También iba a tocar CORTEZA que oficiaban de anfitriones de la fecha que organizaba la gente del sello RACRAC. El mismo sello que tiene base en Bahía Blanca y La Plata y que tiene uno de los mejores registros de KNEI que publiqué hace unos meses atrás cuando recién empecé a saber del power trío de La Pampa.

Llegué y estaba el violero de CORTEZA en la puerta, rápido apareció el Cula (Matías Carraza) que ya se veía que tenía la ansiedad de antes de tocar. Me acerqué a saludar y estaban dos KNEI sentados con el batero de KATON. Faltaba un ratito para que empiece el show del EL HOMBRE Y SU SOMBRA (EHYSS).

Con EHYSS yo sabía que me iba a encontrar con algo experimental pero esta vez iba a ser más experimental de lo que previamente había pensado. Había un saxo en el formato de trío y todo parecía que podía irse más allá de lo que previamente se había hecho. Ciertamente la banda estaba en transición y con este nuevo elemento en su conformación, no podía ser más interesante. El proyecto tiene cosas muy sólidas pero todavía está en transición. El Cula me contaba sobre los posibles nombres que estaban danzando para ir viendo cómo hacer con este proyecto para darle una dirección más concreta.

Lo cierto es que los ruidos, los efectos y la improvisación eran muy atractivos dentro de esa densidad oscura que propone EHYSS. Por supuesto que saben que necesitan pulir algunas cosas más, pero tienen unas cosas muy sólidas que son innegables. Pero tienen una base oscura de letras agónicas que se desarrollan en un ir que se encierra en ese hueco negro que llevamos todos los oscuros y densos. Es muy interesante es proyecto de Fauna Records.

Ni bien terminó el show de EHYSS empezó lo que sucedió con CORTEZA. A ellos los había visto una noche muy de mierda para mí, dígase de paso que el hígado no siempre me responde, cuando le hice una nota a KATON -para Racing Stoner- en la fecha que compartieron las dos bandas con PICAPORTERS. Entre la entrevista y el quilombo de la noche no pude ver bien el show, así que ese viernes era la noche para ver en vivo a la banda.

CORTEZA es una formación de dos guitarras, un bajo a cinco cuerdas y una batería de stoner rock que tira por un lado más clásico y menos stoner. Lo cierto es que también la banda suena bastante pesadita y tiene sus momentos en el que le meten con todo. El violero que estaba vestido con jogging y una remera sin estampas me mostraba que estaba ahí para rockearla, era de esos que no necesitan de las camperas de cuero, las remeras negras con estampas de bandas muy sutilmente anunciando su palo. Su palo era su forma de tocar la viola y mierda que la descoció esa noche!

Después el batero le metió con toda la furia y mostraba que era el corazón de la banda junto al violero. Los chabones no hace mucho que están y la verdad tienen un proyecto interesante entre sus manos que el tiempo sabrá poner en su lugar. A decir verdad, no esperaba mucho de ellos porque iba a ver que era EHYSS, pero CORTEZA me dejó regulando bastante cuando me volvía a mi casa luego del show.

Después vino el show de KATON. El power trío de Chascomús tenía la particularidad de estar tocando sin el amigo Camilo Mallo en el bajo y estando Roberto Dellavalle ocupando su lugar era raro porque faltaba el fanático de Iron Maiden al lado de la bata. Me dijeron que para el año que viene vuelve, pero que la fecha en el Festival de Woodstaco, en Chile irá Roberto Dellavalle.

Este viejo/nuevo bajista no toca con todos los efectos de Camilo, por lo que la banda iba a sonar más compacta y directa ya que Dellavalle usa su bajo directo al cabezal y eso lo iba a hacer pensar más en seguir la línea de lo que el show iba a ser. Tener a ese bajista en el escenario, siendo amigo de años del líder de KATON, iba a hacer a la banda sonar distinto, yo los vi igual que siempre.

Lo cierto es que Dellavalle estuvo presenciando varios shows para saber con qué iba a encontrarse en los ensayos y no ir en bolas. Después fue igual que todos los shows de KATON que fui a ver, los chabones dan todo, explotan al máximo cada uno de sus pulsaciones y tratan de no hacerse mierda en el medio. Creo que esta vez la victima de la noche fue la viola que cuando al violero se le rompió una cuerda, empezó a romper todas las demás. El show terminó faltándole una canción del set, pero dando un buen cierre con la firma ya clásica de KATON.

Luego vino la lluvia, el cagarme mojando, llegar a mi casa para cambiarme y tomarme un café para descansar el fin de semana.












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