martes, 25 de agosto de 2015

Sangre Caliente #16: El Sueño de América Scarfó

El Sueño de América Scarfó es un proyecto nuevo. No es uno de esos productos terminados y ya empaquetados para la salida de un algo-que-es-necesario-consumir. Es un proyecto en formato dúo que se cansó de estar esperando a que las cosas sucedan para estar haciendo música.

Tampoco son unos genios atrás de la gran novedad, son dos tipos que quieren crear sonidos a través de osciladores y sintetizadores, hacer unos loops de guitarra, jugar con las estructuras y construir armonías y disonancias desde el trabajo en equipo entre dos personas.

Es de esos proyectos paralelos que nacen mientras se hacen otras cosas. A veces las pienso como una válvula de escape, a veces como residuos de ideas que no encajaban en otras propuestas, pero concretamente las considero como esa manifestación que le rehúye al hacer música solo para mostrarse. Es hacer las cosas para generar una relación persona-música, es transitar el canal de comunicación entre emisor y receptor, y que en el momento de la ejecución, los roles cambian para que el músico sienta la música sentida por el ambiente. Es un ir y volver que va más allá de los escenarios, es dejar mostrarse para que los demás se muestren.

La propuesta cambia de nombre, busca ámbitos nuevos para conocer gente nueva, pero lo importante es que busca sacarse la baba y las pulgadas de un solo sacudón. Para hacer esto, el dúo de EL SUEÑO DE AMÉRICA SCARFÓ se propuso aunar la música electrónica y rock instrumental desde el lado más genuino que dos personas pueden plantearse: dejar una semilla en la frontera del tránsito de la otredad. La historia anarquista de América Scarfó sirve de material para sus alegorías y así ennoblecer una forma de vida contrapuesta a muchas realidades sacadas de fábrica y con todavía olor a un plástico sin abrir, sin usar y sin experiencia de vida.

La historia de ellos como dúo y bajo esta forma, no está escrita, y si fuera por seguir lo que hace la gente de mi “profesión”, de mi “oficio”, no debería hacerlo. No hago estas cosas por vocación vanguardista, hago estas cosas por curiosidad. Tengo la suerte que ellos me siguen abriendo las puertas para ser como soy, sin el interés de generar publicaciones por cada dialogo que yo tenga con estas personas. Quizás son demasiado generosos conmigo, pero lo cierto es que estuve viendo como estos dos engranajes, que se vieron en Gran Cuervo, Sol y Abraxas por un lado y Mal de Aurora, Sarah Connor y Cuco por otro, están acoplándose y haciendo mover toda una nueva maquinaria para dar ambiente a Octavia V, una fonda que abrió hace poco en La Plata.

El sonido que sale de estos dos tipos es el sonido que vienen maquinando hace tiempo. Supongo que Alfredo siempre va a sonar pesado y oscuro, pero que desde su lado, la música es buscada para satisfacer un vicio que va hacia el sludge, sin querer ser sludge. El sonido denso, lento y pesado que siempre lo llevó a querer agarrar un instrumento se combina con los elementos que le hacen ruido en la cabeza a Gabriel. Gabriel Drah es el tipo que está atrás de la cantidad enorme posibilidades de sus teclados, pads, synthes y demás armatostes llenos de perillas. No sé hasta qué punto van a llevar sus extremos, pero de lo que estoy seguro es que esto recién empieza.




El Sueño de América Scarfó es:

Alfredo Guzmán: guitarra, loops y pedales
Gabriel Drah: sintetizadores, osciladores y máquina de rítmos



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