martes, 22 de diciembre de 2015

Cúlmine (2014)- Intervención # 1 {The Burros/Chavez Productions} {Fiske Menuco, Río Negro, Argentina}

Mica Jara

Por Vrenda Pridebailo

Lo personal es político. Sin dudas la expresión musical también lo es. Porque el capitalismo también es música. Del resurgir ideológico a desestructurar la composición musical toda.

Cúlmine es el resurgir de la degeneración sonórica del 2001. Oriundos de Fiske Menuco, Río Negro, natos activistas del ruido, Aureliano Noisis Medel en  guitarra, voz y teclados, junto con Matías Agustín Rivas en batería, coros, monotribe, gritos y elementos varios, hace ya más de una década experimentan desde el noise, post punk, death rock, no wave y slowcore. Rompiendo estructuras armónicas sobre escenarios iluminados, calles reprimidas por milicos o intervenciones libres de cualquier ortodoxia. La resistencia también es ruido.

Pero cuando el contexto político busca imponer la crisis hasta por los oídos, la creatividad de algunas personas se puede encontrar más sensible y activa que en otros tiempos. Desde el recorrer el ruido de lo improvisado a recoger poesía oscura y combativa, como parte del activismo de esta banda, busca degenerar los espacios conservadores y éticos que preservan hasta el día de hoy los unders musicales de cualquier ciudad. Porque no todo el oscurantismo del underground te canta sobre el existencialismo de Alejandra Pizarnik o desempolva estrategias del idealismo libertario y violento de America Scarfó y Severino Di Giovanni. Y si de apoderar la palabra, se tratase, como arma para que suene más ruidoso, Cúlmine sería buena referencia.





El contexto también interpela a la cultura, hablar de Fiske Menuco es hablar de un valle húmedo sobre un desierto manchado de sangre indígena y tomar el trabajo de resignificar aquello es repudiar por completo el genocidio de la mal llamada “conquista” del Desierto. Porque el General Roca poco entendería de la densa intensidad del sonido subversivo, pero bien sabemos que su espíritu fascista todavía recorre las calles de la ciudad y en una de esas termina también imponiendo tendencias sonóricas.

“(...) El gran proyecto argentino fue, no Consquistar el Desierto, sino desertificar lo inconquistable, lo incolonizado... para después desertificar, si, lo conquistado: una Patakonia para ser saqueada rifada a los Yngleses, a multinazionales, actores hollyboludenses, millonarios conductores de tv. Yanqui y argenta, bandas de rock stone, ymperialistas disfrazados de rebeldes-del-sistema, etc. (...)
(…) Un truco de prestigiados de feria mental, en la frontera de la razón y naturaleza.
Una fabricación artificial frente a nuestros ojos, cuando esos andamios de naipes se derrumban, sólo nos queda el Dezierto. Un desierto reverdeciendo. Oasifijándose. Naturanaciendo. Cosmosiendonós.”
El mapu del Desierto, Xuan Pablo Gonzalez.


Pero cuando la distorsión es completamente subversiva, la construcción autogestiva se asume por sí sola.Y si tanto laburo resignificado trasciende fronteras musicales podemos decir que el ruido es contundente. Cúlmine forma parte del sello discográfico The Burros -Medellín, Colombia- hace más de un año. La misma edad de Intervención # 1 (2014), primer disco de Cúlmine prensado(?) en doble formato: CD y cassette.

La productora mexicana Chavez Productions también puso oído sobre la banda procursora del noise patagónico. Mientras se dejan oír y leer sobre el under cibernético de distintos recónditos del planeta. Sea éste momento de auge potencial para el dúo con influencia post-punk que trascendió más allá del propio ruidismo.

Intervención # 1 es, a la apreciación de algunos, la yuxtaposición de experimentales efectos, distorsiones pesadas de tanto resignificar a los muertos en resistencia y toda la materialidad sonora  de maquinarias que nos rodea. Las letras se oyen por sí solas, la claridad promiscúa también es parte del lenguaje oscuro de las referencias literarias e históricas de Cúlmine.

La interpretación sea quizás innecesaria búsqueda al oír en vivo a Cúlmine sobre el anden de una estación de trenes en Fiske Menuco o en un otoño del Viejo Varieté platense. Lo demás es mera invitación al fluir del ruido con viento patagónico.

Vicky Della Cha

"En el año 2001 se presagiaba cual iba a ser el final. El mismo 26 de Mayo cuando la FORA cumplía 100 años esto que se llama Cúlmine intervenía por primera vez al sur del sur del mundo, en esta tierra llamada Patagonia, en una ciudad con nombre de genocida e historia oscura. Las dosis de inconsciencia y rechazo fueron caldo de cultivo para salir a hacer ruido, nos asumimos NOISE no como género o estilo musical sino como concepto y de ahí en más fue naufragar y sobrevivir, haciendo lo que nadie hacía por estos lares y con la consiguiente indiferencia por no responder a lo habitual. Ese año terminaba con represión y muertos en las calles, la brutalidad de un orden que se imponía a sangre y fuego y el nuevo año nos deparaba más de lo mismo dejando para siempre en nuestra memoria a Darío Santillán y Maxi Kosteki. No. No había vuelta atrás si no queríamos que el olvido fuera también el enterrador de nuestras utopías, paso demasiado tiempo pero hoy estamos, somos Cúlmine y esto es lo que hacemos."


http://clmine.bandcamp.com/
https://www.facebook.com/ruidoculmine/


No hay comentarios:

Publicar un comentario